- Regulación y mercado
En el sector eléctrico, la innovación ya no responde solo a una obligación regulatoria: se está convirtiendo en una estrategia de resiliencia, eficiencia operativa y gestión de riesgos climáticos.
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Toda empresa del sector eléctrico necesita invertir de forma continua en innovación.
Es una exigencia legal: la Ley 9.991/2000 establece que las concesionarias, permisionarias y titulares de autorizaciones del sector destinen cada año un porcentaje mínimo de su Receita Operacional Líquida (ROL, ingreso operativo neto) a programas de Investigación y Desarrollo (I+D).
El proceso de evaluación de esos programas cambió hace poco. Con el nuevo reglamento de PDI (investigación, desarrollo e innovación) de la ANEEL (Resolución Normativa n.º 1.045/2022, modificada por la REN n.º 1.074/2023), el regulador eléctrico brasileño dejó de evaluar los proyectos de forma aislada y pasó a analizar el portafolio completo de cada empresa a lo largo de un ciclo de 5 años. El desempeño se mide con resultados clave definidos en el Plan Estratégico Quinquenal de Innovación (PEQuI), que se consolidan en el índice AMPERE: si el portafolio alcanza al menos el 85% al cierre del ciclo, la inversión en PDI se reconoce por completo. En la práctica, el mensaje del regulador es claro: no basta con investigar, hay que demostrar que la innovación se aplicó y produjo resultados medibles.
La propia Resilion refleja esta dinámica. Nacimos dentro de un proyecto de I+D impulsado por una necesidad práctica de Evoltz, operadora de una de las líneas de transmisión más grandes del mundo, la NBTE. Lo que empezó como una respuesta técnica a desafíos operativos se convirtió en una plataforma de gestión de riesgos que transforma el día a día de los equipos de O&M.
¿Y cómo reconoce el mercado a quienes realmente innovan?
Cada año, el diario Valor Econômico, junto con Strategy& (la consultora estratégica de PwC) y la revista Época Negócios, identifica y premia a las empresas que lideran la agenda de innovación del país.
Aunque el Prêmio Valor Inovação y el programa de PDI de la ANEEL tienen metodologías de evaluación distintas, en la práctica convergen. Cuando las concesionarias destinan el presupuesto obligatorio de PDI a soluciones de alto impacto, generan justamente los resultados medibles que exigen tanto la ANEEL (a través del índice AMPERE) como reconocimientos del tipo del Valor Inovação.
(Captura del sitio strategyand.pwc.com/br)
Algunos proyectos destacados
En 2026, Axia Energia obtuvo el primer lugar en el ranking sectorial y el séptimo en el ranking general del Prêmio Valor Inovação Brasil. La compañía mantiene cerca de 70 proyectos activos orientados a desarrollar nuevas soluciones, mejorar la eficiencia operativa y reforzar la resiliencia del sector eléctrico.
Centrada en mitigar riesgos climáticos (como vientos extremos e incendios forestales que amenazan la infraestructura), la empresa implementó centros de monitoreo de activos y clima en su sede de Río de Janeiro. Según la propia empresa, la iniciativa genera un beneficio anual estimado en más de R$ 11 millones, al reducir indisponibilidades, proteger equipos y atenuar las sanciones regulatorias.
(Foto del centro de monitoreo de Axia Energia, tomada del sitio https://axia.com.br/inovacao)
Neoenergia (segundo lugar del ranking sectorial) organiza sus proyectos de PDI en 4 frentes: tecnologías inteligentes, seguridad, sostenibilidad y eficiencia operativa, con el fin de desarrollar tecnologías innovadoras que beneficien al sector en su conjunto.
(Captura del sitio https://www.neoenergia.com/pesquisa-desenvolvimento-inovacao)
La imagen anterior muestra uno de los proyectos de Neoenergia en inteligencia climática. La solución cruza las variaciones históricas y las tendencias de sensación térmica con los patrones de comportamiento del mercado, lo que permite anticipar curvas de demanda con horizontes de hasta una década. Esas proyecciones climáticas orientan la planificación de las distribuidoras del grupo y influyen en las decisiones de inversión y de contratación de energía.
Por su parte, TAESA, una de las mayores transmisoras de energía de Brasil (y cuarta en el ranking sectorial del Prêmio Valor Inovação), hace de la innovación tecnológica el pilar central de su evolución en el sector. En resiliencia climática, por ejemplo, la empresa desarrolla Climatech, un proyecto de PDI en alianza con Climatempo cuyo objetivo principal es construir un ecosistema compartido de inteligencia climática. El proyecto combina la definición de una estrategia de sensorización, el análisis predictivo de riesgos, la previsión de vientos extremos y el apoyo a la planificación del mantenimiento y a la defensa regulatoria.
Conclusión
Cada vez más, en el sector eléctrico la innovación va más allá de cumplir exigencias regulatorias. Las empresas están orientando sus recursos de PDI a proyectos con impacto real en sus desafíos más críticos, como la resiliencia de los activos.
En Resilion vemos este movimiento con buenos ojos y lo tomamos como una confirmación importante: cuando las líderes del sector dirigen sus portafolios de PDI hacia la inteligencia climática y la resiliencia de activos, el tema deja de ser una apuesta y se consolida como agenda estratégica. Es justamente en ese terreno donde trabajamos. En la operación de la NBTE, junto a Evoltz, ya usamos sensores, inteligencia artificial e imágenes satelitales para convertir datos climáticos y de activos en decisiones concretas de planificación, mantenimiento y operación.
Si su empresa busca dirigir inversiones estratégicas para reducir la incertidumbre y elevar el nivel de inteligencia de su operación, hable con nuestro equipo de especialistas y descubra cómo la plataforma de Resilion puede transformar la gestión de riesgos de sus activos de transmisión.